Reparto Postal en Navalmoral en el periodo estival
Las primeras referencias que tenemos acerca de los servicios postales se remontan a la ocupación romana de la península, que valiéndose de la excelente red viaria creada por Roma, dispuso de un servicio de postas denominado ‘Cursus publicus’. En el siglo XIII es donde encontramos las primeras fuentes escritas que atestiguan el oficio de portador de cartas. En 1.500 se establece una estructura postal nueva en España denominada ‘Correo Mayor de España’. A través del tiempo, y con muchos cambios y reformas, hemos llegado a la situación actual de modernidad, con nuevas tecnologías, nuevos medios de transporte, servicios y una pretendida vocación de utilidad pública. Aunque es 100% capital público al ser el propietario el Estado Español, Correos ha emprendido un camino, marcado por sus compromisos europeos, (Directiva 2008/6/CE, del Parlamento Europeo) hacia la liberalización del sector en el año 2011, que ofrecerá al usuario más rapidez y calidad en el manejo de sus envíos. Actualmente define así su servicio: “La misión de Correos consiste en prestar un servicio Postal de acceso universal, con calidad y regularidad, a precio accesible y eficientemente”. A día de hoy dispone de más de 64.000 trabajadores, 2.250 oficinas y más de 14.000 vehículos. Éstas son las cifras, distribuidas por todo el territorio español, con lo que cuenta para su misión.
Dicho esto, me quiero centrar en nuestra localidad y en el reparto en los meses del verano, donde a juicio de muchos vecinos se acrecienta el deterioro del servicio. Correos también se pone de rebajas, aunque no sea en el franqueo. Sobre todo en algunos barrios, ya sea porque las cartas llegan con retraso de varios días, porque llegan todas agolpadas de varias fechas o que no se entregan en el domicilio correcto.
Es sabido que hay escasez de carteros en el cuerpo, que se agrava en el periodo vacacional y el servicio se refuerza con personal interino. Hasta aquí todo normal. Ignoramos si estos trabajadores reciben alguna formación al respecto que les faculte para ejercer adecuadamente esta profesión. También ignoramos si están familiarizados con nuestra ciudad, sus barrios y calles.
Hace tiempo el Ayuntamiento actualizó algunos nombres de calles y números en las mismas, lo que dio pie a confusiones que se fueron solventando, aunque todavía llega correspondencia a nombre de personas con los números anteriores. El personal contratado ignora esta cuestión y procede a su devolución, ocasionando trastorno a la ciudadanía que bien es cierto, en muchos casos, podría haber actualizado sus datos postales con los remitentes.
Con cariño y añoranza, tengo que referirme a los tiempos en que los carteros del cuerpo tenían asignados cada uno su barrio, y por tanto, conocían prácticamente a todos los vecinos, de tal manera, que en las casas casi eran uno más de la familia. Destacar el apego y profesionalidad con que ejercían su trabajo. No solo cumplían, si no que iban más allá, como por ejemplo cuando sabían la ausencia del vecino de turno y procedían a guardarle su correspondencia o la entrega de la paga, mes a mes, a los pensionistas. O cuando si alguna carta no venía con la dirección correcta, al conocer al vecino, la hacían llegar a su destinatario. Incluso a veces, si tenían un reparto excesivo y no terminaban en su horario, dedicaban tiempo particular y la entregaban cuanto antes a su destinatario. Sirva como homenaje a los antiguos carteros: Urbano, Eusebio, Onofre, Pedro, Serrano, Juan, Galo, Marco, Felipe, Francisco, David, Germán….(Seguro que me quedaré alguno).
Para terminar, pedir a las instancias responsables que procedan a solventar las circunstancias que motivan las quejas, para que así puedan hacer realidad la MISIÓN DE CORREOS CONSISTE ……….……….
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